Uno de los monasterios más antiguos de Castilla, en un paraje escondido a los pies de la Sierra de la Llana.
Entre la ermita de Encinillas y el pueblo, en la falda de la Sierra de la Llana, se levantó el monasterio de San Juan de la Hoz. Su origen se sitúa en época visigoda y fue un centro importante durante la repoblación y los primeros tiempos de Castilla, con estrechos lazos con el monasterio de San Salvador de Oña.
Hoy quedan sus ruinas en un rincón apartado y silencioso, rodeado de vegetación, junto a la garganta que da nombre al lugar.
Cómo llegar
Desde el pueblo se tarda unos veinte minutos andando. El camino pasa junto a la necrópolis altomedieval y continúa hacia el antiguo Barrio de Arriba. Puedes enlazarlo con el sendero PRC-BU 105, que da la vuelta por Valdenubla.